Natalia lleva años facilitando encuentros en directo donde pueden surgir mensajes inesperados en un entorno de respeto y profundidad. No es una figura de escenario al uso. Es una persona que dedica su vida a sostener estos espacios con la máxima responsabilidad y cuidado hacia quienes asisten. Siendo hermana de una madre en duelo, teniendo una familia en duelo por Giuliana, que murió con 3 años, sabe muy bien lo que se siente cuando un ser querido se va al Otro Lado. Y la necesidad de saber como están.